ASIA/CAMBOYA - El vicario apostólico de Phnom Penh a los confirmandos: "Vivir la ‘Buena nueva’ y compartirla"

Phnom Penh (Agencia Fides) - "Estamos aquí para celebrar la vida que Dios nos da en su Espíritu Santo. La paz y la alegría, el perdón y la fe, el amor y la verdad habitan en nosotros y nos conducen a Dios nuestro Padre que tanto nos ama. El sacramento de la confirmación que impartiré a 20 jóvenes y ancianos camboyanos, coreanos y filipinos, nos recuerda nuestra misión como bautizados: vivir la ‘buena nueva’ y compartirla". Así lo dijo monseñor Olivier Schmitthaeusler, vicario apostólico de Phnom Penh, en la misa de Pentecostés, celebrada en la capital camboyana, ante una asamblea de más de 2.000 fieles, en la que administró el sacramento de la confirmación a jóvenes de diferentes nacionalidades.

En la homilía, enviada por el vicario a la Agencia Fides, mons. Schmitthaeusler citó la experiencia de la Torre de Babel como "el antipentecostés", un momento en el que "los hombres quieren ser más grandes y más fuertes que Dios", mientras que "el Espíritu nos permite entendernos en diferentes lenguas, porque Dios vive en cada uno de nosotros y nos une en su amor infinito". El hombre fue creado por Dios para vivir con Dios en lo más profundo de sí mismo. La Torre de Babel quería destruir esta íntima vocación del hombre", añadió.
El vicario continuó: "Toda vida humana es un tabernáculo de la presencia de Dios. La vida de Dios habita en nosotros. Somos un pequeño tabernáculo de la presencia de Dios. Los apóstoles asustados vieron lenguas de fuego en sus cabezas. ¿Vemos estas pequeñas luces rojas brillando en nuestros corazones y nuestros ojos? El Espíritu de Dios está en nosotros. Mons. Schmitthaeusler recordó entonces que en el sacramento de la confirmación "el Espíritu Santo se une a nuestro espíritu frágil y débil para que nuestras vidas sean iluminadas por la presencia de Dios", dando a cada uno "responsabilidad, valor, fuerza, sabiduría, deseo de hacer la voluntad de Dios. La vida es sagrada, cada aliento de vida es el aliento de Dios. Abramos nuestros corazones y nuestras manos a los demás, construyamos esta familia fraterna y unida por la presencia divina", exhortó.

El vicario subrayó también la conciencia misionera, dado que "el amor infinito dilata nuestros corazones y nos envía", invitando a los creyentes a salir de su zona de confort, en la familia, en la parroquia, "a salir a la calle, al encuentro del prójimo, de los desamparados y de los no amados"; y adonde la vida humana es humillada o maltratada.

El pasado 26 de mayo, el obispo celebró también el rito de la confirmación para 30 candidatos en la iglesia de San Pietro a Po Thom, pidiendo a los fieles que se hagan preguntas: "¿Cómo podemos promover el desarrollo de la Iglesia y de la sociedad? En virtud del sacramento de la confirmación, subrayó, "debemos encontrar la manera de comprometernos en la sociedad, de establecer relaciones con toda la humanidad, para vivir con amor, sinceridad y justicia, para cuidar a los marginados, para crear una gran familia".
(PA) (Agencia Fides 10/6/2019).


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